En el antiguo lago de Tagua Tagua se cazaban gonfoterios en primavera y verano

5068671 3819847Hace miles de años, cazadores-recolectores regresaban regularmente al antiguo lago de Tagua Tagua --que se encuentra a 10 km de la ciudad de San Vicente de Tagua Tagua (Región de O'Higgins) y que fue desecado en 1833 a causa de actividades agrícolas-para cazar gonfoterios, un animal extinto y emparentado al elefante, y aprovechar otros recursos locales. Así lo demuestra un nuevo estudio publicado ayer en la revista PLOS ONE y liderado por el arqueólogo Rafael Labarca, académico de la Universidad Católica.

 

La investigación entrega información sobre el yacimiento Taguatagua 3 (descubierto en 2019) --que se suma a los sitios Taguatagua 1 (descubierto en 1967) y 2 (1985)--, un antiguo campamento de cazadores-recolectores que data del Pleistoceno tardío, con una antigüedad de entre 12.440 y 12.550 años.

"El estudio se enfocó en evaluar los primeros pobladores de Chile central en el exlago de Tagua Tagua, que tiene varios antecedentes de ocupación humana y de hallazgos de megafauna extinta", explica Labarca.

En Taguatagua 3 se encontraron restos de gonfoterios e instrumentos de piedra. Pero además se hallaron otras evidencias que no son tan comunes para este tipo de sitios, asegura el arqueólogo.

Por ejemplo, continúa, "encontramos un fogón, donde se identificaron semillas de cactus que estaban quemadas, es decir, estaban ocupando ese tipo de recursos. También hallamos cáscaras de huevos".

Esto es interesante porque los hallazgos en Taguatagua 1 y 2 no habían entregado antecedentes sobre la estacionalidad de la ocupación de este lugar.

"Las semillas de cactus -que son de verano, en invierno no florecen-y las cáscaras de huevos -las aves acuáticas, en general, comienzan a poner huevos en primavera- entregan dos argumentos bien sólidos para sustentar que, al menos, la gente estaba en primavera y verano ocupando el lago", afirma Labarca.

Asimismo, hallaron restos de pigmento rojo, lo que indica que los grupos de cazadores-recolectores estaban usando ese tipo de colorante, y descubrieron restos de animales pequeños con huellas de intervención humana, principalmente ranas y patos.

En ese sentido, comenta Labarca, "tenemos un panorama mucho más diverso de las actividades que pasaron ahí, más allá de cazar gonfoterios. (Este estudio) entrega una imagen que le hace más justicia a lo que pasó en esa época".

El arqueólogo concluye: "Pareciera que el lago se ocupaba de manera bastante recurrente a finales de la Edad de Hielo de manera logística: la gente iba a hacer actividades allá, como cazar animales y recolectar vegetales, y después se iban a otros lugares, que no se han identificado aún y que podrían ser más residenciales".